Estaba tranquilamente en casa
cuando recibí un mensaje. No sabía de quién era. Decía:
-¿Cuándo llegas? Te estoy
preparando la bienvenida.
Y venían unas fotos de un rabo
bien duro, largo y estupendo, con su buen par de bolas. Me sorprendí
un poco, y le contesté que quién coño era y para qué me mandaba fotos guarras.
Al poco recibí respuesta:
-Perdona, lo siento mucho, me he
equivocado. El mensaje era para mi novia. Lo siento, de verdad.
Lo cierto es que me hizo gracia,
porque pensé en la vergüenza que debía de estar pasando el chico, y me di
cuenta de que lo mismo hasta se le había bajado. Así que decidí meterme un poco
con él:
-Ya, pues ten cuidado cuando
vayas enseñando el rabo, que sea a tu novia.
-Lo siento, en serio, no volverá
a pasar. Es que estoy esperando a mi chica, que llega de viaje, ha estado una
semana fuera, y era en plan broma. Perdona.
Pensé que el chico debía de estar
a punto de explotar si había estado una semana sin mojar, y me dio hasta
penilla. Aunque también me puso cachondo. Así que me dije que quizá fuera el
destino, y me hice una foto a mi rabo y se la mandé también. A todo esto me di
cuenta de que él no sabía aún si yo era chico o chica, porque no habíamos
hablado de género…
-Ya, espero que tengas más
cuidado, porque mira lo que se siente al recibir la foto del rabo de un
desconocido…
Esperé un poco, pero no contestó.
Así que decidí insistir y probar suerte. Total, el no ya lo tenía, y a esas
alturas me apetecía ver si lograba algo.
-No dices nada. ¿Es que ha
llegado ya tu novia? Espero que lo estéis pasando bien…
-No, me ha dicho que va a
retrasarse.
-Vaya putada… Lo siento. Pero
oye, si quieres, ya que estás empalmado y nos hemos conocido, puedo echarte una
mano: si cierras los ojos y te imaginas a tu novia, te la chupo sin problemas…
-Qué dices tío, no soy gay.
-Bueno, pero una mamada no es
algo solo gay, ¿o es que tu novia no te la chupa?
Estuvo un rato callado. No dije
nada, no soy un acosador. Pensaba que todo quedaba en nada, pero al final
volvió a hablarme: